viernes, 27 de marzo de 2020

VIA CRUCIS


                                                                   VIA CRUCIS 2018

*ORACIÓN INICIAL*

Nosotros, cristianos, somos conscientes de que el vía crucis del Hijo de Dios no fue simplemente el camino hacia el lugar del suplicio. Creemos que cada paso del Condenado, cada gesto o palabra suya, así como lo que vieron e hicieron todos aquellos que tomaron parte en este drama, nos hablan continuamente. En su pasión y en su muerte, Cristo nos revela también la verdad sobre Dios y sobre el hombre.

 *Pausa de silencio*


  *Oremos:* Señor Jesucristo, colma nuestros corazones con la luz de tu Espíritu Santo, para que, siguiéndote en tu último camino, sepamos cuál es el precio de nuestra redención y seamos dignos de participar en los frutos de tu pasión, muerte y resurrección. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.  Amén.

 *PRIMERA ESTACIÓN*

*JESÚS ES CONDENADO A MUERTE*


«Reo es de muerte», dijeron de Jesús los miembros del Sanedrín, y, como no podían ejecutar a nadie, lo llevaron de la casa de Caifás al Pretorio. Pilato no encontraba razones para condenar a Jesús, e incluso trató de liberarlo, pero, ante la presión amenazante del pueblo instigado por sus jefes: « ¡Crucifícalo, crucifícalo!», «Si sueltas a ése, no eres amigo del César», pronunció la sentencia que le reclamaban y les entregó a Jesús, después de azotarlo, para que fuera crucificado.


Todos:          Padrenuestro……
Lector:         Jesús, pequé:
Respuesta: Ten piedad y misericordia de mí.



*SEGUNDA ESTACIÓN*

*JESÚS CARGA CON LA CRUZ*

Condenado muerte, Jesús quedó en manos de los soldados del procurador, que lo llevaron consigo al pretorio y, reunida la tropa, se burlaron de él. Llegada la hora, le quitaron el manto de púrpura con que lo habían vestido, le pusieron de nuevo sus ropas, le cargaron la cruz en que había de morir y salieron camino del Calvario para allí crucificarlo.

Todos:          Padrenuestro……
Lector:         Jesús, pequé:
Respuesta: Ten piedad y misericordia de mí.


*TERCERA ESTACIÓN*

*JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ*


Nuestro Salvador, agotadas las fuerzas por la sangre perdida en la flagelación, debilitado por los sufrimientos físicos y morales que le infligieron aquella noche, en ayunas y sin haber dormido, apenas pudo dar algunos pasos y pronto cayó bajo el peso de la cruz. Se sucedieron los golpes e insultos de los soldados, las risas y expectación del público. Jesús, con toda la fuerza de su voluntad, logró levantarse para seguir su camino.


Todos:          Padrenuestro……
Lector:         Jesús, pequé:
Respuesta: Ten piedad y misericordia de mí


*CUARTA ESTACIÓN*

*JESÚS SE ENCUENTRA CON SU MADRE*

  En su camino hacia el Calvario, Jesús va envuelto por una multitud.  También se encuentra allí María, que no aparta la vista de su Hijo, quien, a su vez, la ha visto entre la muchedumbre. Pero llega un momento en que sus miradas se encuentran, la de la Madre que ve al Hijo destrozado, la de Jesús que ve a María triste y afligida, y en cada uno de ellos el dolor se hace mayor al contemplar el dolor del otro, a la vez que ambos se sienten consolados y confortados por el amor y la compasión que se transmiten.
Todos:          Padrenuestro……
Lector:         Jesús, pequé:
Respuesta: Ten piedad y misericordia de mí.


*QUINTA ESTACIÓN*

*JESÚS ES AYUDADO POR EL CIRENEO*


  Jesús salió del pretorio llevando a cuestas su cruz, camino del Calvario; pero su primera caída puso de manifiesto el agotamiento del reo. Temerosos los soldados de que la víctima sucumbiese antes de hora, pensaron en buscarle un sustituto. Entonces el centurión obligó a un tal Simón de Cirene, padre de Alejandro y Rufo, que venía del campo y pasaba por allí, a que tomara la cruz sobre sus hombros y la llevara detrás de Jesús. Tal vez Simón tomó la cruz de mala gana y a la fuerza, pero luego, movido por el ejemplo de Cristo y tocado por la gracia, la abrazó con resignación y amor y fue para él y sus hijos el origen de su conversión.

 Padrenuestro……
Lector:         Jesús, pequé:
Respuesta: Ten piedad y misericordia de mí.


*SEXTA ESTACIÓN*

*LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS*

  Dice el profeta Isaías: «No tenía apariencia ni presencia; lo vimos y no tenía aspecto que pudiésemos estimar. Despreciado y desecho de hombres, varón de dolores y sabedor de dolencias, como uno ante quien se oculta el rostro. No lo tuvimos en cuenta». Es la descripción profética de la figura de Jesús camino del Calvario, con el rostro desfigurado por el sufrimiento, la sangre, los salivazos, el polvo, el sudor... Entonces, una mujer del pueblo, Verónica de nombre, se abrió paso entre la muchedumbre llevando un lienzo con el que limpió piadosamente el rostro de Jesús. El Señor, como respuesta de gratitud, le dejó grabada en él su Santa Faz.

Todos:          Padrenuestro……
Lector:         Jesús, pequé:
Respuesta: Ten piedad y misericordia de mí.

*SÉPTIMA ESTACIÓN*

*JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ*

  Jesús había tomado de nuevo la cruz y con ella a cuestas llegó a la cima de la empinada calle que daba a una de las puertas de la ciudad. Allí, extenuado, sin fuerzas, cayó por segunda vez bajo el peso de la cruz. Faltaba poco para llegar al sitio en que tenía que ser crucificado, y Jesús, empeñado en llevar a cabo hasta la meta los planes de Dios, aún logró reunir fuerzas, levantarse y proseguir su camino.

Todos:          Padrenuestro……
Lector:         Jesús, pequé:
Respuesta: Ten piedad y misericordia de mí,

*OCTAVA ESTACIÓN*

*JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALEM*

Respuesta: Pues por tu santa cruz redimiste al mundo

  Dice el evangelista San Lucas que a Jesús, camino del Calvario, lo seguía una gran multitud del pueblo; y unas mujeres se dolían y se lamentaban por Él. Jesús, volviéndose a ellas les dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos»; añadiéndoles, en figuras, que si la ira de Dios se ensañaba como veían con el Justo, sería mayor con los culpables.

Todos:          Padrenuestro……
Lector:         Jesús, pequé:
Respuesta: Ten piedad y misericordia de mí.



*NOVENA ESTACIÓN*

*JESÚS CAE POR TERCERA VEZ*

  Una vez llegado al Calvario, en la cercanía inmediata del punto en que iba a ser crucificado, Jesús cayó por tercera vez, exhausto y sin fuerzas ya para levantarse. Las condiciones en que venía y la continua subida lo habían dejado sin aliento. Había mantenido su decisión de secundar los planes de su padre, a los que servían los planes de los hombres, y así había alcanzado, aunque con un total agotamiento, los pies del altar en que había de ser sacrificado.

Todos:          Padrenuestro……
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Respuesta: Ten piedad y misericordia de mí.


*DÉCIMA ESTACIÓN*

*JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS*

  Ya en el Calvario y antes de crucificar a Jesús, le dieron a beber vino mezclado con mirra; era una piadosa costumbre de los judíos para amortiguar la sensibilidad del que iba a ser ajusticiado. Jesús lo probo, como gesto de cortesía, pero no quiso beberlo; prefería mantener la plena lucidez y conciencia en los momentos supremos de su sacrificio. Por otra parte, los soldados despojaron a Jesús, sin cuidado ni delicadeza alguna, de sus ropas, cumpliendo lo que había dicho el profeta " echare suerte sobre mi y se repartieron mi túnica " y se las repartieron.

Todos:          Padrenuestro……
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Respuesta: Ten piedad y misericordia de mí.

*UNDÉCIMA ESTACIÓN*

*JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ*

  «Y lo crucificaron», dicen escuetamente los evangelistas. Había llegado el momento terrible de la crucifixión, y Jesús fue fijado en la cruz con clavos de hierro que le taladraban las manos y los pies. Levantaron la cruz en alto y el cuerpo de Cristo quedó entre cielo y tierra, con los brazos abiertos como sacerdote eterno. En la parte superior de este palo, encima de la cabeza de Jesús, pusieron el título o causa de la condena: «Jesús el Nazareno, el Rey de los judíos». También crucificaron con él a dos ladrones, uno a su derecha y el otro a su izquierda.
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*DUODÉCIMA ESTACIÓN*

*JESÚS MUERE EN LA CRUZ*

Desde la crucifixión hasta la muerte transcurrieron tres largas horas que fueron de mortal agonía para Jesús y de altísimas enseñanzas para nosotros. Desde el principio, muchos lanzaron ultrajes, contra el Crucificado y el Señor les perdono. Poco después ocurrió el episodio del buen ladrón, a quien dijo Jesús: «Hoy estarás conmigo en el paraíso». San Juan nos refiere otro episodio emocionante: Viendo Jesús a su Madre junto a la cruz y con ella a Juan, dice a su Madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo»; luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre»; y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. Después de esto, nos dice el mismo evangelista, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, dijo: «Tengo sed». Tomó el vinagre que le acercaron, y añadió: «Todo está cumplido». E inclinando la cabeza entregó el espíritu.

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Respuesta: Ten piedad y misericordia de mí



*DÉCIMO TERCERA ESTACIÓN*

*JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ Y PUESTO EN LOS BRAZOS DE SU MADRE*

  Para que los cadáveres no quedaran en la cruz al día siguiente, que era el Sábado de la Pascua  para los judíos, éstos rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran; los soldados sólo quebraron las piernas de los otros dos, y a Jesús, que ya había muerto, uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza. Después, José de Arimatea y Nicodemo, discípulos de Jesús, obtenido el permiso de Pilato, se acercaron a la cruz, desclavaron reverentemente los clavos de las manos y los pies y con todo miramiento lo descolgaron. Al pie de la cruz estaba la Madre, que recibió en sus brazos y puso en su regazo maternal el cuerpo sin vida de su Hijo.

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*DÉCIMO CUARTA ESTACIÓN*

*JESÚS ES SEPULTADO*

 José de Arimatea y Nicodemo tomaron luego el cuerpo de Jesús de los brazos de María y lo envolvieron en una sábana limpia que José había comprado. Cerca de allí tenía José un sepulcro nuevo, y en él enterraron a Jesús. Mientras los varones procedían a la sepultura de Cristo, las santas mujeres que solían acompañarlo, y sin duda su Madre, estaban sentadas frente al sepulcro y observaban dónde y cómo quedaba colocado el cuerpo. Después, hicieron rodar una gran piedra hasta la entrada del sepulcro, y regresaron todos a Jerusalén.


Todos: Padrenuestro……
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Respuesta: Ten piedad y misericordia de mí.



*DÉCIMO QUINTA ESTACIÓN*

*JESÚS RESUCITA DE ENTRE LOS MUERTOS*

  Pasado el sábado, María Magdalena y otras piadosas mujeres fueron muy de madrugada al sepulcro. Llegadas allí observaron que la piedra había sido removida. Entraron en el sepulcro y no hallaron el cuerpo del Señor, pero vieron a un ángel que les dijo: «Buscáis a Jesús de Nazaret, el Crucificado; ha resucitado, no está aquí». Poco después llegaron Pedro y Juan, que comprobaron lo que les habían dicho las mujeres. Pronto comenzaron las apariciones de Jesús resucitado: la primera, sin duda, a su Madre; luego, a la Magdalena, a Simón Pedro, a los discípulos de Emaús, al grupo de los apóstoles reunidos, etc., y así durante cuarenta días. Hoy vive en la Iglesia y nos espera en el Cielo.


Todos: Padrenuestro……
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Respuesta: Ten piedad y misericordia de mí.

*ORACIÓN FINAL*

 Señor Jesucristo, tú nos has concedido acompañarte, con María tu Madre, en los misterios de tu pasión, muerte y sepultura, para que te acompañemos también en tu resurrección; concédenos caminar contigo por los nuevos caminos del amor y de la paz que nos has enseñado.

  Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
 *Amén*

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